Primero, encuentra el micrófono adecuado
El dictado escribe palabras en el espacio donde normalmente tecleas. En cambio, el botón de mensaje de voz de una aplicación graba un audio para que otra persona lo escuche. Ambos pueden tener el dibujo de un micrófono: empieza tocando el espacio de escritura y observando el teclado que se abre.
Para practicar sin prisas, utiliza una nota vacía. Así puedes probar, corregir y borrar sin elegir un destinatario. Si la aplicación empieza a grabar un mensaje de voz, detén la grabación y vuelve al campo de texto antes de intentarlo otra vez.
En el iPhone
En Ajustes, abre General, Teclado y activa el dictado. Toca un campo de texto y el botón de dictado del teclado. Di una frase y vuelve a tocar el botón para detenerlo. La disponibilidad y las funciones varían según el idioma y la región.
Después, lee el resultado. Puedes corregirlo con el teclado sin repetir toda la frase. Si no encuentras la opción, consulta la guía de Apple enlazada al final; los nombres y las posiciones pueden variar entre versiones.
En Android con Gboard
Estos pasos son para quienes ya utilizan Gboard. Abre una nota, toca el campo de texto y el micrófono del teclado. Cuando aparezca la indicación para hablar, dicta la frase. La escritura por voz y la puntuación no están disponibles en todos los idiomas.
Si tu teclado tiene otro nombre, consulta las instrucciones de su fabricante; no necesitas cambiarlo para hacer este ejercicio. Si aparece una solicitud de acceso al micrófono, léela y decide si deseas permitir la función. Detente si no entiendes lo que solicita.
Una práctica breve sin enviar nada
- Abre una nota de prueba sin información personal.
- Dicta: «Voy a dedicar diez minutos a ordenar la mesa».
- Detén el dictado y comprueba si aparecen todas las palabras.
- Corrige una palabra con el teclado para practicar la revisión.
- Borra la nota al terminar si no la necesitas.
Habla a un ritmo cómodo, sin pegarte el teléfono a la boca ni forzar la voz. Si una palabra sale mal, prueba con una frase más corta. También puedes escribir un nombre difícil en vez de repetirlo varias veces.
Revisa lo que cambia el significado
Lee la frase completa, no solo la última palabra. «No puedo ir» y «puedo ir» tienen sentidos opuestos. Las fechas, horas, nombres e importes merecen una segunda lectura. Si el mensaje es importante, haz una pausa antes de pulsar enviar.
Una frase como «llego a las dos» puede necesitar contexto: ¿de la tarde o de la madrugada? Si quieres decir a las 14:00, escríbelo claramente. Revisar forma parte del proceso; no significa que hayas utilizado mal la herramienta.
Cuando la voz no se convierte en texto
Si no aparece nada, comprueba que el campo de escritura sigue seleccionado y que has tocado el control del teclado. Si salen palabras en otro idioma, revisa el idioma seleccionado en el teclado. Si sigue resultando difícil, detente y prueba una frase habitual en un lugar más tranquilo.
No cambies varios ajustes a la vez. Anota el aviso que aparece y consulta la documentación de tu teclado. La fotografía del artículo es ilustrativa; los botones de tu dispositivo pueden tener otro dibujo o estar en otra posición.
Antes de empezar a hablar
Elige un lugar donde otras personas no escuchen información que prefieres mantener privada. Para practicar, no dictes contraseñas, números de documentos ni datos bancarios. Cuando te sientas cómodo, pasa de la nota de prueba a un mensaje sencillo y revisa también el destinatario antes de enviarlo.
